La Sala de Estudios Municipal 24 horas pasará a denominarse “Libertad Brotons” en homenaje a la escritora local. Así lo ha decido el Consejo Local de Cultura de Petrer para rendir homenaje a una vida marcada por la superación, la literatura y el compromiso cultural de Libertad Brotons Andreu.
La iniciativa supone un homenaje público a una vecina de Petrer cuya vida estuvo estrechamente ligada al aprendizaje, la creación literaria y la participación activa en la vida cultural del municipio.
El concejal de Cultura y Patrimonio, Fernando Portillo, ha señalado que “Libertad Brotons representa el valor del esfuerzo, del amor por el conocimiento y del compromiso con la cultura incluso en las circunstancias más adversas”.
Portillo ha destacado que “con este acuerdo saldamos una deuda colectiva con una mujer que dejó huella no solo por lo que escribió, sino por su ejemplo de vida”.
Libertad Brotons
Libertad tuvo que abandonar la escuela siendo niña para comenzar a trabajar a una edad muy temprana. Sin embargo, mantuvo siempre una firme vocación por aprender, asistiendo a clases nocturnas y recibiendo apoyo docente mediante becas para continuar sus estudios. A lo largo de su vida participó activamente en el teatro local y colaboró en distintas iniciativas culturales y publicaciones.
Tras la Guerra Civil y durante la dictadura franquista, sufrió la represión que afectó a numerosos intelectuales y, de manera injusta, permaneció en prisión hasta 1943. Pese a ello, su compromiso con la literatura y la cultura nunca se quebró.
En la década de los cincuenta, su pasión por la escritura obtuvo un importante reconocimiento con la publicación, a través de Editorial Bruguera, de varios cuentos infantiles dentro de la colección “Blancanieves”, bajo el seudónimo “Marily Broan”, entre ellos “La ardilla azul”, “El farolito rojo”, “En el Reino de las Estrellas”, “El prado de esmeraldas” y “El rubí mágico”.
Además, colaboró con escritos en publicaciones locales vinculadas a las fiestas y mantuvo una estrecha relación con la Comparsa de Vizcaínos. En los años setenta participó en la revista Polen, editada por el Club de la Juventud, y durante dos años firmó una sección fija en El Carrer. También publicó en Nosotros, boletín del Consejo Asesor de la Tercera Edad, manteniendo su actividad intelectual prácticamente hasta sus últimos días.



