El cura monovero Paco Bernabé Alfonso ha sido propuesto como Hijo Adoptivo de El Pinós, cuya ratificación tendrá lugar en la sesión plenaria que celebrará la Corporación pinosera el próximo 24 de julio.
Esto reconocimiento será entregado a Paco Bernabé, mientras Vicente Hernández Graciá recibirá la Medalla de la Villa, el día 1 de agosto, en el acto del Pregón de las Fiestas 2026, para reconocer la trayectoria llevada a cabo en El Pinós y por la profunda huella que han dejado en la vida, cultural y humana del municipio.
La alcaldesa, Silvia Verdú, dio a conocer en la Casa de Don Pedro estos dos reconocimientos, acompañada por las concejalas María José Moya y Elisa Santiago, así como por los dos homenajeados. Las propuestas vienen reflejadas en las memorias elaboradas por la archivera municipal, Clara Pérez, y el cronista oficial de la Villa, César Pérez Cascales.
La alcaldesa señaló que “el equipo de gobierno ha querido aprovechar la celebración del Bicentenario para reconocer en vida a dos personas cuya aportación ha sido decisiva para el municipio”, destacando que “hay que hacer las cosas cuando las pensamos. Si las personas a las que queremos destacar están en vida y pueden compartir con nosotros ese momento, creo que es muy bonito”.
Paco Bernabé Alfonso
Natural de Monóvar, Francisco Bernabé fue párroco de San Pedro Apóstol entre 1984 y 1991. Durante esos siete años impulsó la rehabilitación del templo y de las dependencias parroquiales, movilizando a vecinos e instituciones en torno a un proyecto que trascendió lo material y fortaleció la vida social del municipio.
Su labor también dejó huella en la recuperación de tradiciones de la Semana Santa, la creación del coro parroquial infantil y juvenil, la puesta en marcha de proyectos como las ermitas del Rodriguillo y La Caballusa, además de su trabajo como docente en el entonces Instituto José Pérez Ochoa.
Aunque dejó Pinoso en 1991 para continuar su ministerio en otras localidades, nunca perdió el vínculo con el municipio, donde ha regresado durante décadas para celebrar ceremonias religiosas y participar en numerosos actos institucionales.
Para la alcaldesa, el nombramiento responde “al cariño que el municipio sigue profesando al sacerdote más de tres décadas después de su marcha. No nació en Pinoso, pero para nosotros es del pueblo. La figura de Hijo Adoptivo representa precisamente ese sentimiento”.
Paco Bernabé señalo que “todo lo que he podido hacer lo he hecho con la mayor naturalidad del mundo, porque Pinoso fue mi familia durante siete años.”
Una vida dedicada a la música y a la cultura
Vicente Hernández Graciá, ha sido un referente de la música tradicional y uno de los principales impulsores de la actividad cultural pinosera.
Fundador de la Rondalla Coral Monte de la Sal y promotor de iniciativas como Cançons a la Fresca, Canta el Pinós o la recuperación del Aguinaldo.
Ha dedicado buena parte de su vida a conservar y difundir el patrimonio musical y las tradiciones locales, llevando además el nombre de Pinoso a distintos encuentros internacionales de folclore.
La alcaldesa destacó que “siempre dice que sí. Ese sí trae cultura, tradición y señas de identidad del pueblo que somos. Hay personas que hacen las cosas por pasión y precisamente por eso es importante que el pueblo también se detenga a darles las gracias”.
Vicente Hernández apunto que “soy feliz porque he podido compartir la música con tanta gente. Me gustaría hacer esta medalla muy pequeñita para repartirla entre todos los componentes de Monte de la Sal”.



