La localidad alicantina de Biar celebrará sus tradicionales fiestas de Moros y Cristianos en honor a la Mare de Déu de Gràcia, unos festejos que reunirán a comparsas, bandas de música y vecinos en torno a algunos de los actos más representativos del calendario festivo del municipio.
El programa arrancará con el pasacalle por el recorrido habitual, la prueba de campanas y la concentración de comparsas en la plaza de España. Posteriormente tendrá lugar la Alborada desde el castillo y el desfile de las comparsas hasta la plaza de la Constitución.
La jornada principal concentrará algunos de los actos más destacados de las fiestas. El Ayuntamiento acogerá el rezo del Ángelus y el izado de las banderas nacional, autonómica y europea, acompañado por la interpretación de los himnos a cargo de la Societat Unió Musical de Biar.
Tras una mascletà y la interpretación del pasodoble “Plaza”, se celebrará por la tarde la Gran Entrada de Moros y Cristianos, que recorrerá las principales calles del municipio con la participación de las comparsas Blanquets, Blavets, Estudiants y Maseros en el bando cristiano, y Moros Vells, Moros Tariks y Moros Nous en el moro.
Al término de la Entrada tendrá lugar la subida al Santuario de Nuestra Señora de Gracia y el traslado de la patrona hasta la iglesia parroquial, acompañada por autoridades y comparsas.
La alcaldesa de Biar, Magdalena Martínez, ha señalado que estas fiestas “representan la esencia y la historia” del municipio y ha destacado que se trata de “unos días de mucha intensidad, de disfrutar con amigos y familiares, de oler a pólvora y de oír la música”.
El programa festero incluirá también la Diana, los actos relacionados con el simulacro de la Guanyada del Castell, las guerrillas y las embajadas entre los bandos moro y cristiano, además del Ball dels Espies, la Retreta y la procesión en honor a la patrona.
Las celebraciones concluirán con la misa en sufragio de los festeros fallecidos, el desfile de Les Mogudes y la subida de las comparsas al santuario acompañando a la imagen de la Mare de Déu de Gràcia antes del cierre de banderas.



